La APA que hirvió de más
Gracias al comentario de Elio, hilamos más finito en los efectos del hervor extendido sobre el cálculo del amargor de las últimas dos cervezas.
En el caso de la DP, en lugar de los 22 IBUs calculados quedó con unos 23 IBUs y pico. Es decir, una diferencia despreciable.
El el caso de la APA, de los 37 IBUs originales, la media hora extra de hervor elevó el amargor a 45 IBUs. Con esto, quedó fuera del estilo y tal vez un poco desbalanceada, pero todavía tomable (igual, entre nosotros, si nos fuimos de estilo fué mucho antes de empezar a cocinar ;)).
Acá entra en juego el lúpulo de aroma y sabor que, en los cálculos originales, apenas aportaban amargor.
Como nota al pie, cabe destacar que hay varios métodos para calcular el amargor de la cerveza (Rager, Garetz, Tinseth, Daniels, etc.) y cada uno da resultados distintos. Si bien nosotros utilizamos el método de Tinseth, lo importante es elegir uno y apegarse a ese, por consistencia.
Al nivel casero, todo esto no deja de ser una estimación y, dejando de lado la precisión, nos da una idea de la magnitud de las cosas.
Asi que, muchachos... ¡ojo con el lúpulo!
















