8 de mayo de 2006

Cocinando

Y llegamos a la parte de la cocción. ¿Cúanto tardará en romper hervor con el quemador nuevo? Ya ves el líquido que vas a cocinar y te saboreas... ¡qué sed que hace! Ya tiene toda la apariencia de una cerveza. Ahora es cuando empieza a hechar olor, que a nadie le gusta, aunque a nosotros no nos molesta en lo más mínimo.
Una vez que empieza a hervir le agregamos una parte del lúpulo, que le va a dar el amargor a la cerveza. Y a hervir durante una hora.




10 minutos antes de cumplida la hora de hervor, le agregamos la otra parte del lúpulo, que aportará el aroma. Una vez que apagamos el fuego, hacemos un remolino bien fuerte y la dejamos descansar 10 minutos, para que precipiten los restos de lúpulo y otros sólidos disueltos.
Ahora viene la parte crítica. En este momento el riesgo de contaminación es alto, y seguro que no tenemos ganas de que se nos arruine tanto trabajo. Hay que trasvasar el líquido (que esta cerca de los 100ºC) a los fermentadores, enfriándolo rápidamente hasta mas o menos 25ºC. Para eso construimos un enfriador contracorriente de 6 metros (¡otra inversión en caños de cobre!). Después de hacerle unas cuantas pruebas y ajustes, quedó fenómeno.



Pensamos que si nos mudábamos al patio era mejor. Corrimos las cosas... pero qué error, esa noche hacía como 8ºC. Se nos congelaba hasta el alma. Nunca más afuera. Hasta el perro se tomaba lo que encontraba con tal de entrar en calor.
En unos pocos minutos, la futura cerveza está en los fermentadores lista para recibir a las levaduras, y apenas tibia para no matarlas. La cepa elegida para esta cocción fue Windsor. Solo hidratamos un sobre de 11g. de levadura seca en 100cm3 de agua esteril. Ahora, dejemos que hagan su trabajo. Y para nosotros, la parte mas difícil: esperar. En una semana estará concluída la fermentación primaria. En ese momento, trasvasaremos todo a otro bidón, donde madurará por una semana más. Y recién ahí estaremos listos para envasar. ¡Paciencia!